jueves, 29 de marzo de 2012

ALMERÍA

La Legión participará en los actos de diez provincias

Un año más y va para ochenta y cuatro, las unidades de la Legión montan Guardia y dan Escolta de Honor al Santísimo Cristo de la Buena Muerte 

29.03.12 - 01:44 -
Si la capacidad de esfuerzo y sacrificio de nuestros legionarios se pone a prueba siempre, durante estos días de Semana Santa cuando la falta de horas de sueño, los desfiles, las interminables procesiones, los empujones del público hacen que tenga un mérito especial su presencia» para los actos procesionales, recogiendo un comentario de Íñigo Susaeta, de la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios, y de la Congregación de Mena (Málaga). Un año más y va para ochenta y cuatro, las unidades de la Legión montan Guardia y dan Escolta de Honor al Santísimo Cristo de la Buena Muerte, su sagrado protector, en cumplimiento de una tradición que data de 1928. Devoción, marcialidad, marchas, el sonido característico de su música y bandas de tambores y cornetas, constituyen aportación única e inconfundible al realce y vistosidad de los desfiles procesionales. Ciertamente la presencia legionaria en los desfiles procesionales y otros actos cofradieros es muy demandada, sin que sea fácil poder atender las colaboraciones que hermandades y cofradías solicitan. En este sentido la Brigada de la Legión 'Rey Alfonso XIII' trata de complacer el máximo de las peticiones. Escuadras de gastadores, piquetes de honor, Unidad de Música, Banda de Guerra (Tambores y Cornetas) entre otras unidades, y comisiones, dispuestas para iniciar el próximo viernes, 30 de marzo, en Alhama de Murcia, un calendario de actos devocionales que se prolongará hasta el próximo día 6 de abril, Viernes Santo, por distintos puntos de la geografía española.
Durante la Semana Santa de este año la Legión estará presente en más de veinticinco localidades de diferentes provincias, entre ellas Almería, Málaga, Melilla, Ceuta, Córdoba, Cádiz, Badajoz, Valencia y Murcia. La colaboración de la Legión con las cofradías y hermandades almerienses se inicia el Martes Santo donde personal del Grupo Logístico prestará Guardia de Honor al Cristo de la Buena Muerte, en El Parador y el perteneciente al Batallón de Zapadores dará escolta a Las Angustias, en Cuevas de Almanzora. El Jueves Santo, legionarios del Tercio ' Juan de Austria' saldrá con la procesión de Nuestra Señora de las Angustias y Cristo de la Buena Muerte, en la capital almeriense; el Grupo Logístico lo hará en El Parador y los zapadores en Olula del Río. El Tercio 2º y Grupo de Artillería estarán en Huércal-Overa, y el Grupo Logístico en El Ejido, durante la jornada del Viernes Santo. En la población ejidense está previsto que los legionarios porten al Cristo de la Buena Muerte.
Aparte de Almería y Málaga otras poblaciones donde participa la Legión son Alhama de Murcia, anteriormente indicado, Melilla, Ceuta, Jerez de los Caballeros (Badajoz), Elche, Córdoba, Lorca y Setenil de las Bodegas (Cádiz).

jueves, 8 de marzo de 2012

Bendición Casa de Acogida "Valenzuela"
Novio de la Muerte (Concierto en Torremolinos)
Canción del Legionario

Un legionario, herido en un ataque insurgente en Afganistán

«¿Cuándo volveré a Ludina?». Fue la primera pregunta del soldado I. C. C. tras recuperarel conocimiento

Día 08/03/2012
«¿Cuándo volveré a Ludina?». Fue la primera pregunta del caballero legionario I. C. C. tras recuperar el conocimiento en el hospital «Role 2» de Herat. Despertó, habló con los médicos y llamó a su familia para contar lo ocurrido.
El joven jienense de 23 años había sido herido pocas horas antes en las inmediaciones de Ludina mientras participaba en una patrulla conjunta con el Ejército Nacional Afgano para reabastecer el puesto de observación «Vigocho», en plena ruta Lithium, la vía que España trata de abrir para comunicar Badghis de norte a sur y acabar así con la incomunicación terrestre de Bala Murgab.

Evacuación por helicóptero

Fuentes militares en Qala i Nao informaron de que pasadas las diez de la mañana (hora local) la patrulla hispano-afgana recibió disparos de armas ligeras y comenzó el enfrentamiento contra los insurgentes. Una bala penetró por la parte superior del chaleco del soldado español en la zona de la clavícula y se alojó bajó su axila. Inmediatamente se solicitó la evacuación por helicóptero y, tras una primera atención en la zona de combate, en siete minutos se encontraba en el hospital de Bala Murgab, donde se le estabilizó.
A continuación fue trasladado a la base de Herat, donde fue intervenido y se recupera de la herida, «aunque todo apunta a que en los próximos días pueda regresar a España para completar su recuperación», apuntan fuentes militares sobre el terreno.
Ludina es ahora el punto más caliente en el que están desplegadas fuerzas españolas en Afganistán. Allí se encuentra el puesto avanzado de combate (COP, por sus siglas en inglés) «Bernardo de Gálvez II», en cuyos alrededores perdió la vida el pasado noviembre el sargento primero Joaquín Moya Espejo de un disparo, en otro hostigamiento. También fue evacuado de forma rápida a Bala Murghab, pero entró en parada cardiorrespiratoria durante el vuelo y se certificó su fallecimiento cuando llegó al centro hospitalario.
España cuenta con unos 150 hombres desplegados en este punto clave de la ruta Lithium. Esta ruta es una vía alternativa a la «Ring Road», el gran proyecto de carretera circular que pretende unir todo Afganistán en una especie de anillo, de 105 kilómetros, a lo que España, a través de la Agencia Española de Cooperación y Desarrollo, ha dedicado tres millones de euros.
Tras unos meses de incertidumbre debido al invierno y a las condiciones de seguridad se han retomado las obras, y los mandos españoles garantizan que «vamos a estar allí dando protección», para poder terminar los sesenta kilómetros que quedan hasta Bala Murghab. La fuerte presencia de tribus etnia pastún al norte de Ludina es un claro foco de hostilidad que los españoles esperan superar con la fuerza y aplicando la «estrategia del palo y la zanahoria», concediendo a cada tribu el proyecto del tramo de la ruta que pase por su territorio.
La idea española es concluir la Ruta Lithium cuanto antes para que sirva como apoyo a la construcción de la «Ring Road», cuyas obras se han puesto recientemente en marcha a través del establecimiento de una primera base logística, que también precisará de la seguridad española.
«Sufrimos intentos de ataques con artefactos explosivos improvisados casi a diario, pero el 95 por ciento los localizamos. Es el arma principal que utilizan junto con los hostigamientos», confiesa el coronel Demetrio Muñoz, jefe del Tercio Don Juan de Austria de la Legión y máximo responsable de las fuerzas españolas en Badghis, que recalca que «no se puede bajar nunca la guardia» porque «la resistencia se intensifica cuando el enemigo es consciente de que vamos a una zona para quedarnos», como ocurre en el caso de Ludina, donde junto a los españoles hay presencia del Ejército Nacional Afgano, que prosigue con paso firme su despliegue por toda la provincia.
Una situación similar a la vivida en el pasado reciente en lugares como Muqur o Darra i Bum, donde ahora «hemos logrado burbujas de seguridad que van creciendo y han traído la prosperidad», declara el coronel.

Apagón de comunicaciones

«Llevo una hora esperando». Un soldado estadounidense tirado en la puerta del locutorio de internet de la base española Ruy González de Clavijo pasa el rato con los juegos de su teléfono móvil. Soldados españoles se acercan y al ver que la puerta está cerrada exclaman «¡algo ha pasado!». La misma expresión que surge de los rostros preocupados del personal civil de la base que acude al edificio. En la puerta está colgado el cartel de «Abierto de 9am a 1am», pero en el interior no hay nadie, no hay nada que explique el motivo del cierre.
No es necesario. Todos saben que el corte de teléfonos e internet es la señal inequívoca de que se ha producido un incidente en el exterior de la base. Los mandos deciden bloquear las comunicaciones porque «lo primero es siempre la familia, hasta que la familia no está informada de todo de aquí no sale nada». A media tarde, cuando el caballero legionario I.C.C. había sido intervenido y había llamado a los suyos, volvieron las comunicaciones. Esta vez fue solo un susto.

lunes, 5 de marzo de 2012

El nuevo coronel jefe del Tercio toma posesión en el ‘Sábado Legionario’

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El acuartelamiento García Aldave acoge en una mañana esplendorosa un acto donde Antonio Juan Alemán Artiles se hizo con el mando de La Legión para los dos próximos años

Fue de los primeros en llegar, tendría ganas de pisar el acuartelamiento García Aldave, cuna de La Legión Española. No lo hizo sólo el nuevo coronel jefe del Tercio ‘Duque de Alba’ 2º de La Legión, Antonio Juan Alemán Artiles, pues estuvo arropado en todo momento por sus familiares más allegados y por su nueva prole, la castrense ceutí, cuyo personal, uno a uno, fue enfilando para saludar y dar la enhorabuena al coronel jefe entrante, quien toma el testigo dejado por el general de brigada Alfonso García–Vaquero Pradal, ya en instalado en su nueva plaza, sita en las Islas Canarias.
Pese al frío de la previa, el día amaneció ayer esplendoroso, más apreciable si cabe desde la atalaya de García Aldave. Tal vez por la luminosidad, quizá por lo evidente del mal gesto, quedó aún más al descubierto el plante inicial que el responsable de prensa hizo a los periodistas desplazados para cubrir el solemne acto, quien, según aseguró, obedeciendo órdenes de los superiores, instó a que las cámaras no pudieran, en un principio y rompiendo una norma habitual en tales casos, inmortalizar el preciso momento en que el coronel jefe entrante firma y jura el nuevo cargo ante la presencia del comandante general Ramón Martín–Ambrosio Merino. Finalmente, y gracias a la eficaz y sensata actuación del comandante jefe de Protocolo, Miguel Ángel Villar, se pudo captar el citado momento de la tradicional instantánea, donde, como también es habitual, el protagonista exhibía la más límpida de sus sonrisas.
De ahí hacia adelante, y ya al filo de las doce del mediodía, hora estimada para el inicio de los actos, encuadrados dentro del segundo ‘Sábado legionario’ del presente año –el primero fue con motivo de la despedida de García–Vaquero Pradal, por tanto hace escasas fechas, en concreto el once de febrero pasado–, hubo poco espacio para la sorpresa pues el guión programado dejaba escaso resquicio para la sorpresa, si  acaso, y siendo la excepción, la alocución que elevó al cielo a través de la megafonía Alemán Artiles.
Por tanto, el guión fue el habitual, después de que el relator diera “la bienvenida a todos los que nos acompañan en este acto, en especial a los que se han desplazado desde lejos hasta estas tierras del norte de África para estar con nosotros en tan señalado acto”: Breve reseña histórica para posteriormente seguir con un estricto programa; toque de batallón y llamada cuando las unidades estuvieron formadas; homenaje a los guiones; entronización del Cristo; entrada de la bandera –todos en pie y respetuoso silencio–; llegada al patio de armas de la autoridad que presidió la parada militar; acto de despedida de la bandera; alocución del jefe del Tercio –en su lugar y como jefe accidental se ha encontrado el teniente coronel jefe interino Jesús Araoz Fernández–; acto en honor de los que dieron su vida por España; ofrenda de la corona; lectura de un soneto y de una oración elevada por el capellán; regreso de guiones y banderines; y divulgación de dos de los espíritus del credo legionario.
En este punto es preciso hacer un alto, el provocado por la sentida  historia que narra ‘El novio de la muerte’ entonado por los más de 50 militares que componían la formación militar quienes cantaban, qué duda cabe, con el corazón alzado hasta las cuerdas vocales.
Se apagaba la música de la banda  de guerra y los cánticos de los efectivos de la plana mayor de mando,  y la IVª Bandera ‘Cristo de Lepanto’ del Tercio Duque de Alba al tiempo que se el sol iba ascendiendo. El orden continuó: retirada de bandera; las unidades abandonaron el patio para adoptar la posición de desfile, que fue el siguiente paso antes de la despedida de los cuadros de mando, todo ello ante la presencia del coronel jefe entrante en cuyos ojos brillaba la luz de la ilusión.
“Agradecimiento, ilusión desbordante y compromiso”
En su primera alocución como coronel jefe del Tercio, Antonio Juan Alemán Artiles, perteneciente a una familia de honda tradición castrense, hizo un repaso con vistas al pasado, al presente e incluso al futuro.
De tal modo, Alemán Artiles dijo que “en este patio de armas y ciudad histórica, cuna de La Legión, sintiendo la presencia en nuestro corazón legionario de nuestros compañeros y hermanos de armas de este Tercio, que están dando lo mejor de sí en el Líbano, permitidme que mis primeras palabras sean para agradecer a cuantos han intervenido en la decisión de otorgarme la responsabilidad del mando de este Tercio Duque de Alba 2º de La Legión”. Sobre tal encargo,  el coronel jefe indicó que “lo asumo con ilusión desbordante y de los muchos sentimientos que hoy afloran a mi corazón y mente de soldado, creo indispensable ceñirme a dos: mi agradecimiento y mi compromiso”, aseguró el jefe del Tercio de La Legión.

Alemán Artiles cuenta con una brillante y reconocida trayectoria castrense
En aras de conocer un poco más al coronel jefe que durante los dos próximos años mandará en el Tercio es imprescindible hacer un repaso por su carrera militar. De tal modo, Alemán Artiles, natural de Madrid y miembro de una familia castrense por antonomasia, es coronel de Infantería, domina la lengua inglesa, escrita y hablada, y entre sus destinos se encuentran Nápoles, donde estuvo como teniente coronel en la OTAN, o el EMAD–MOPS, donde desempeñó el cargo de jefe de sección J3B–Operaciones Especiales.
Entre las recompensas, cabe destacar que Alemán Artiles ha sido merecedor de reconocimientos militares tanto nacionales como extranjeras, contándose entre ellas la Placa Real y Militar Orden de San Hermenegildo, la medalla de sufrimientos por la Patria, la Cruz ONU misión Unprofor, por serviar a la Patria en la antigua Yugoslavia, o la Cruz OTAN misión KFOR, que se desarrolló en Kosovo.